AGRUM

Consultoria agraría

En España, el sector de la fruta dulce, a pesar de la relativamente reducida superficie que ocupa (204.000 hectáreas), es el que más contribuye a la producción final agraria (42.700.121 euros, en 2010) aportando el 18% de la misma. Dentro de la fruta, el melocotón es la especie más importante dado que aporta el 48% del valor sobre el total.

El melocotonero es actualmente la especie más importante de fruta dulce en España, siendo el segundo país productor de la UE y el más competitivo en base a la calidad ofrecida, por las producciones y los menores costes con respecto a Italia, principal país competidor. A ello ha contribuido la mejora de la tecnología de producción y la importante reconversión varietal que ha posibilitado la introducción de nuevas variedades de mejor presentación y calidad, y mejor adaptadas a las demandas del consumidor. Entre las nuevas variedades que se van presentando poco a poco en el mercado nos encontramos con los Paraguayos y las Platerinas.

El Paraguayo es una variedad de melocotón, procedente de una mutación relativamente actual de éste, que procede de China, lugar a partir del que se extendió de forma general por Europa. Su nombre científico es Prunus pérsica variedad platycarpa.

Las características del Paraguayo son muy comunes con las del melocotón con el que comparte genes: piel aterciopelada y colores similares a ellos. Si bien su forma aplanada y su sabor dulce (debido a su baja acidez) son muy atractivos y los diferencia de los melocotones comunes.

Respecto a la Platerina sus características son muy similares a  la nectarina con la que comparte genes: piel lisa y sus colores. No obstante y  por el contrario que la nectarina su forma es aplanada y su sabor más dulce. Es una mutación natural del paraguayo, procedente de los programas de mejora genética llevados a cabo. Tiene como principal ventaja respecto al Paraguayo una mejor presentación comercial además de presentarse en el mercado como fruta novedosa, ya que aún no se encuentra muy extendida (ya que el alto precio que alcanza en el mercado hace que se destine principalmente a exportación).

Estos cultivos se limitan principalmente a zonas templadas, siendo España uno de los países destacados en la producción de esta fruta. Las zonas de mayor cultivo son  Murcia, Lérida y Aragón. La superficie plantada en los últimos años se ha visto incrementada enormemente debido a que se trata de un producto muy bien acogido por el consumidor, por su gran comodidad para el consumo gracias a su forma achatada y a su sabor dulce.  Actualmente Murcia es la región productora más importante de España de Paraguayo, siendo la principal comarca productora la Vega Alta, en especial los municipios de Cieza y Calasparra.

CLIMA:

Los Paraguayos y las Platerinas son frutales propios de las zonas de poca altitud, desde el mismo nivel del mar hasta alturas de 300 metros. Estas no tienen la necesidad de un largo reposo invernal como ciertas variedades de melocotonero, prefiriendo climas de inviernos cortos y relativamente templados y veranos largos de atmósfera seca, por ser muy sensible a las humedades, ya que pueden favorecer el desarrollo de enfermedades y la pérdida del fruto por agrietamiento.

Puede soportar durante el invierno temperaturas inferiores a -7º C; el botón floral soporta los -3,9º C; las flores abiertas los -2,5º C y los frutos recién formados -1,6º C, con temperaturas menores puede perderse la cosecha.

SUELO:

Suelos profundos, bien drenados, ligeros y de naturaleza ácida, ya que sufre como los melocotoneros un exceso de alcalinidad que sobrepase los límites tolerados.

PANTACIÓN:

  • Formación en vaso: entre filas de 5 a 8 m, entre árboles dentro de la fila de 5 a 7m.
  •  Formación en palmeta: entre filas de 4 a 5,5 m, entre árboles dentro de la fila de 4,5 a 6m.
  •  Formas semilibres: entre filas de 4 a 5 m, entre árboles dentro de la fila de 3 a 4m.

PODA:

Con la práctica de la poda se regula la actividad vegetativa y la fructificación para conseguir el máximo rendimiento económico. Se pueden distinguir diferentes tipos de poda:

  • Poda de formación

Se aplica a las plantas desde la plantación hasta que se inicia la producción. Según la zona los sistemas de formación más usuales en el cultivo del Paraguayo / Platerina son en vaso en las regiones templadas y en espaldera o palmeta en las menos favorables. En el primer caso suele cultivarse en forma enana, en medios tallos y en cimas altas.

  • Poda de fructificación

Se aplica a aquellas plantas que han superado la fase de formación para regularizar la producción cada año. Esta poda permite regular la producción a lo largo de los años por la renovación de los ramos productivos y mejorar la calidad de los frutos. Este tipo de poda se realiza en seco, a finales del reposo vegetativo.

Una poda de producción normal en plantas e fructificación debe eliminar del 50 al 70% de los ramos mixtos presentes. La intensidad de la poda de producción debe ser gradual, intensificándose conforme se produce la fase de plena producción, normalmente 3 ó 4 años después de la plantación. La intensidad de la poda dependerá entre otros factores de la fertilidad del cultivar, de las temperaturas mínimas invernales y del incumplimiento de las exigencias en frío.

La poda se inicia desde el extremo de una rama descendiendo hacia la base, eliminando los ramos demasiado vigorosos, los demasiado débiles y los mal situados. Los ramos que han producido se eliminan completamente o bien se despuntan sobre uno o más ramos mixtos de vigor normal.

  • Poda en verde

Esta poda se realiza en plena producción y consiste en la eliminación de los chupones y en el aclareo de los brotes para favorecer la lignificación de los ramos que quedan y un mejor revestimiento de la parte basal de la capa. La poda en verde se realiza en dos veces en los meses de junio y julio.

ACLAREO DE FRUTOS:

El aclareo de frutos es un complemento a la poda que permite conseguir una producción de calidad. Si se realiza precozmente se consigue un mejor tamaño de los frutos, una coloración más intensa, una maduración más precoz y más uniforme, una mejor calidad de los frutos, una mayor diferenciación de yemas de flor para el año siguiente, una más completa lignificación de los ramos y una mayor nutrición de la planta. Un aclareo demasiado anticipado, realizado en variedades precoces sujetas a la abertura del hueso, puede acentuar este efecto.

RECOLECCIÓN:

Varía en función de las variedades y la climatología de la zona de plantación.

 

Estos dos frutales: Paraguayo y Platerina, son ejemplos de que el sector agrícola debe innovar y ofrecer al mercado novedades comerciales, en forma de productos originales y que aporten cualidades y características beneficiosas para el consumidor. En el largo plazo no existe un sector viable sin innovación. Debiendo considerar siempre el agricultor la inversión, no como un gasto sino como la manera de obtener un beneficio en el futuro.