AGRUM

Consultoria agraría

Una amenaza se cierne sobre los cultivos típicamente mediterráneos como son el olivar, vid, almendros y cítricos. Se trata de la bacteria Xylella fastidiosa. Su principal área de distribución se restringía al continente americano, pero se ha declarado una alerta sanitaria en la UE al detectarse un foco de esta bacteria en el sur de Italia, afectando a olivos, almendros y adelfas.

Por parte de los especialistas se considera a Xylella fastidiosa como uno de los principales riesgos para la sanidad vegetal del olivar mediterráneo. Ya que , aunque se desconoce el porqué, el olivo es una especie muy susceptible a desarrollar la enfermedad y en especial los ejemplares adultos.

La bacteria tiene una gran capacidad de dispersión y propagación. Se transmite de unas plantas a otras con la ayuda de insectos vectores, principalmente cicadélidos y cercópidos, muy frecuentes en la cuenca mediterránea. Estos vectores únicamente actúan dispersando la bacteria a cortas distancias. El principal riesgo se encuentra en la entrada de material vegetal infectado en áreas libres de la bacteria.

Cabe comentar que Xylella fastidiosa cuenta con más de 200 plantas hospedadoras. Muchas de ellas no desarrollan síntomas visibles, no provocando daños aunque sí pueden ser reservorios importantes de patógeno que los insectos se pueden encargar de propagar.

La forma de actuar de esta bacteria en las especies afectadas es a través del xilema. Su multiplicación en el interior de los vasos puede llevar a la obstrucción  del flujo de agua y sales minerales. Los síntomas no son genéricos y varían de unos hospedadores a otros. En algunos se corresponde con los síntomas característicos del estrés hídrico: marchitez o decaimiento generalizado, y en casos más agudos la seca de hojas y ramas y finalmente de toda la planta. En otras los síntomas se corresponden más a los provocados por ciertas deficiencias minerales tales como clorosis internerviales o moteado de hojas. Cabe destacar que los olivos afectados en el sur de Italia mostraban seca de hojas, ramas e incluso de árboles enteros. No obstante hay que apuntar que debido al desconocimiento sobre esta bacteria no se pueda afirmar con rotundidad que esos daños sean causados en exclusividad por ella, ya que en la mayoría de los árboles afectados la bacteria aparecía junto a diversos hongos patógenos.

El principal método de control es la prevención, evitar introducir material vegetal sospechosos de estar contaminado por Xylella fastidiosa. Especial atención hay que prestar a la adquisición de material procedente de Italia. El material vegetal importado debe ser procedente de productores oficialmente autorizados y con pasaporte fitosanitario en su caso.

Una vez detectado un foco en campo no existen productos químicos útiles para combatirla. La única solución será la eliminación (quema) de los árboles afectados y la vegetación de los alrededores que pudiera dar hospedaje a la bacteria. Así mismo habrá que hacer un seguimiento de la zona para evitar el rebrote de la enfermedad.