AGRUM

Consultoria agraría

La actividad del agricultor es producir alimentos que abastecerán las necesidades de los mercados consumidores. Es, pues, muy importante que los productores estén muy pendientes a las necesidades, gustos, preferencias, etc. de los consumidores. De nada nos vale tener un producto que nosotros consideremos de muy alta calidad si posteriormente no encuentra una buena aceptación por parte del consumidor, que es el que tiene la decisión final de comprarlo o no.

Se puede influir ligeramente sobre la opinión o aceptación por parte de los consumidores, pero no debemos caer en la equivocación de tratar de cambiar la opinión mayoritaria de los consumidores ya que estas políticas de “educación” no siempre dan buenos resultados. El consumidor es soberano y no se le debe reeducar sensorial o gustativamente.

El sector productor es consciente de que la aceptación de su producto por parte del consumidor será la clave de su éxito. Así pues, se desarrolla productos en base a las preferencias o gustos de los mercados.

Dentro de la agricultura se innova con nuevas variedades de frutas y hortalizas que buscan la renovación en nuestra despensa. Así como ejemplos tenemos: variedades de sandías sin semillas, tomates y pimientos de distintos tamaños y colores, variedades de fruta extra tardías o extra tempranas que buscan abastecer el mercado cuando hay menos oferta, etc.

Centrándonos en el sector del olivar de almazara, tan conservador y tradicionalmente reacio a los cambios, empieza a mostrar innovación en la búsqueda de atractivos y novedades para el consumidor. Así pues se han generalizado los aceites elaborados con aceitunas que no han llegado a su completa madurez (aceites verdes). Otro paso es la elaboración de aceites, combinando el zumo de aceitunas de distintas variedades (coupage). De esta forma se obtienen aceites muy personales, con un gusto y sabor especial que los aleja de los tradicionales y los distingue de la competencia. Así el encargado de la almazara se convierte en un alquimista en la búsqueda del aceite “ideal”. Se podría decir que es algo similar a lo que ocurre en el sector vitivinícola con los enólogos, sector este que siempre va varios pasos por delante del oleícola (comercialización, turismo, diseño de instalaciones, gastronomía, etc.).

También el empleo de  aceitunas de variedades de olivo de nueva obtención como pueden ser Sikitita u Oliana, producen aceites novedosos para el consumidor y atraen su atención. Tanto estos aceites como los coupage “de autor”, son innovaciones que hacen que el producto tenga una mayor salida en el mercado y a unos precios más elevados.

El siguiente paso que hay que dar es concienciar a los agricultores para renueven sus olivares con nuevas variedades que les reportarán mayores beneficios con la venta de los frutos que el mercado realmente demanda.