AGRUM

Consultoria agraría

Los parques y jardines, y en general las zonas verdes de nuestros pueblos y ciudades cumplen múltiples funciones que se integran fundamentalmente en los ámbitos social y ambiental.

Desde el punto de vista social las zonas verdes urbanas cumplen una función principal como es el ser punto de reunión, esparcimiento, recreo y lugar de desarrollo de actividades en un medio natural dentro de un entorno urbano. Asimismo cumplen una otros beneficios como puede ser el convertirse en lugares de bienestar que mejoren la calidad de vida de los habitantes de pueblos y ciudades. Los acondicionamientos naturales y auxiliares (vegetación, fuentes, canales de agua, etc.) deben incidir positivamente sobre el estado de ánimo de los ciudadanos y contribuir a hacer unas zonas urbanas más cómodas y habitables.

Por otra parte los beneficios ambientales que reportan las zonas verdes van desde la mitigación de la contaminación atmosférica hasta la corrección de impactos ambientales negativos (recuperación de zonas degradadas, mejora visual del paisaje, etc.) pasando por la mejora del microclima urbano (protección frente al ruido, sombreo de áreas de recreo o zonas de paseo, suavización de las temperaturas extremas, etc.).

Para poder cumplir al máximo las funciones beneficiosas que reportan las zonas verdes, es necesario llevar a cabo un adecuado diseño de las mismas. Delimitada la parcela con la que se cuenta lo primero es distribuir las distintas áreas o zonas (recreativas, caminos, fuentes, vegetación, descanso, etc.). Actualmente es frecuente el establecimiento de zonas verdes temáticas o parques enfocados a un determinado uso o actividad.

Centrándonos especialmente en la selección de especies vegetales es fundamental conocer la climatología de la zona ya que en función de esta será más conveniente elegir unas especies frente a otras. Asimismo el agua es un factor limitante muy importante en muchas zonas, por lo que a la hora de proceder a seleccionar especies vegetales hay que tenerlo muy en cuenta y elegir aquellas que hagan un uso más eficiente de este recurso. Hay que pensar en el posterior mantenimiento que requerirán las especies vegetales y demás elementos de la zona verde, debiendo prestar especial cuidado en los residuos y/o frutos producidos por algunos árboles y arbustos que pueden ensuciar y dañar el mobiliario urbano y que suponen un alto coste de mantemiento en zonas verdes, además de causar importantes molestias para los ciudadanos.

Una vez dispuestas las distintas áreas o zonas, y seleccionadas las especies vegetales a establecer se procede al diseño del sistema de riego más adecuado para las mismas. Debe prestarse especial atención en realizar un buen dimensionamiento del sistema que permita posteriormente una buena programación de las dosis de agua a aplicar.

Las zonas verdes urbanas tienen una multifuncionalidad que hay que aprovechar mediante un buen diseño, ejecución y mantenimiento de las mismas. No deben ser vistas como una mera imposición de los respectivos Planes Generales de Ordenación Urbana de los pueblos y ciudades, y sí como unos espacios de ocio y esparcimiento con carácter propio que acercan la naturaleza al medio urbano.